Algo que la mayoría ya sabemos —y probablemente incluso admitimos— es que usamos el móvil más de lo que nos gustaría.
Pero lo que realmente me inquieta no es el tiempo en sí, sino cómo funciona nuestra mente mientras lo usamos. Gran parte del tiempo operamos en una especie de piloto automático, donde no somos del todo conscientes de lo que pensamos, ni de por qué lo pensamos.
Eso implica que nos exponemos durante horas a contenido rápido, constante, diseñado para captar nuestra atención… sin detenernos a cuestionar qué estamos absorbiendo realmente. Qué ideas se nos quedan. Qué deseos se nos van formando.
Y ahí es donde empieza la duda.
Porque yo mismo he llegado a preguntarme si realmente deseo estar en una relación, o si ese deseo es algo que he ido construyendo a partir de lo que veo. De lo que me han prometido una y otra vez. De lo que parece que debería querer.
A veces ese sentimiento se vuelve intenso. Casi abrumador.
Como si me hubiera enamorado no de una persona, sino de una idea. De un concepto que promete algo que quizá ni siquiera entiendo del todo… y que, precisamente por eso, puede terminar siendo una desilusión.
Y sin embargo, la sensación sigue ahí.
La necesidad de vivirlo.
La frustración de no tenerlo.
Y si eso puede pasar con algo tan personal como el amor, entonces la duda se extiende aún más.
Porque no solo son las redes.
También están las expectativas con las que hemos crecido.
Las ideas que hemos escuchado desde siempre sobre lo que significa “hacer las cosas bien”.
Estudiar algo “útil”.
Tener una vida estable.
Encontrar a alguien.
Construir algo que encaje.
Y aunque muchas de esas ideas no se nos imponen directamente, están ahí.
En la forma en la que hablan nuestros padres.
En lo que valoran nuestros amigos.
En lo que parece normal.
Poco a poco, sin darnos cuenta, empezamos a querer cosas que encajan perfectamente con ese molde.
Y entonces aparece otra duda, quizá más incómoda:
¿Cuánto de lo que quiero es realmente mío… y cuánto es simplemente lo que he aprendido a querer?
¿Estoy tomando decisiones por mí mismo, o estoy intentando cumplir con algo que ni siquiera he cuestionado?