La historia de La Camocha se remonta a mediados del siglo XX, cuando este enclave se convirtió en uno de los núcleos más importantes de la minería del carbón en Asturias. Su origen está ligado al descubrimiento de yacimientos de hulla en la zona y a la posterior creación de la mina en 1935 por iniciativa privada, en un contexto de creciente demanda energética en España. A diferencia de otras explotaciones, La Camocha tuvo un desarrollo particular, ya que fue gestionada inicialmente por una empresa privada vinculada a la familia Felgueroso, lo que marcó su identidad durante décadas. Con el paso del tiempo, la mina se consolidó como motor económico y social, atrayendo a numerosos trabajadores y dando lugar a un barrio obrero con fuerte sentido de comunidad.