Primero, contexto: Jon Jones subió al peso pesado después de dominar el semipesado durante años. Ganó el cinturón pesado en 2023 contra Ciryl Gane y lo defendió en 2024 frente a Stipe Miocic, una leyenda de la división. Tras esa pelea, Jones dejó entrever varias veces que estaba cerca del retiro, y finalmente se fue como campeón.
Mientras tanto, Tom Aspinall se consolidó como el contendiente más peligroso de la división, llegando incluso a ganar el cinturón interino tras la inactividad de Jones por lesión. Su estilo —rápido, técnico y con finalización— lo convirtió en el rival que muchos fans querían ver contra Jones.
¿Lo evitó realmente?
Hay dos lecturas principales:
1. Crítica (la narrativa de que lo evitó):
- Aspinall era joven, en su mejor momento y con mucho impulso.
- Jones ya estaba en la etapa final de su carrera.
- Nunca se concretó una pelea de unificación entre campeón y campeón interino.
- Algunos fans y analistas consideran que Jones prefirió una pelea más “segura” contra Miocic (que venía de inactividad) antes que arriesgarse contra Aspinall.
2. Defensa de Jones:
- Jones llevaba años pidiendo pelear con Miocic, considerado uno de los mejores pesos pesados de la historia.
- Sufrió una lesión importante (pectoral) que retrasó toda la división.
- A sus casi 40 años, priorizó peleas de legado y dinero, no necesariamente contra el contendiente más peligroso del momento.
- Desde su perspectiva, no “evitó” a Aspinall, sino que simplemente el timing nunca coincidió.
El problema real: la división bloqueada
Durante ese periodo, la división de pesados estuvo algo paralizada:
- Jones como campeón activo pero lesionado.
- Aspinall como campeón interino defendiendo su puesto.
- Sin pelea de unificación clara.
Esto alimentó la percepción de evasión, aunque también fue una consecuencia de lesiones, negociaciones y decisiones de negocio.
Conclusión
No hay una respuesta objetiva definitiva.
- Para muchos fans: Jones sí evitó a Aspinall.
- Para otros: fue una mezcla de lesiones, timing y decisiones de carrera.
Lo que sí es claro es que la pelea nunca ocurrió, y eso dejó una gran incógnita en la historia reciente de la UFC: cómo habría sido ese enfrentamiento entre el GOAT de una era y el nuevo talento dominante del peso pesado.




:format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F3c9%2Fdc3%2F73e%2F3c9dc373e66471daf19336f8c06ada62.jpg)




untaba con su habilidad destacable en Muay Thai, lo cual le permitió utilizar unas rodillas que pesaban como martillazos y unos codos que cortaban como cuchillos y que dejaban a sus rivales ciegos en un mar de u propia sangre.