Pixar: Cuando los juguetes y las emociones cobran vida
Historias con alma propia
Si los clásicos son el corazón de Disney, Pixar es su imaginación desbordante. Todo cambió en 1995 cuando conocimos a Woody y Buzz; en ese momento nos dimos cuenta de que el cine podía ser diferente. Lo que hace especial a Pixar no es que sus personajes se vean increíbles, sino que consiguen que te importen de verdad.
Todo empezó con una pregunta sencilla: ¿qué hacen nuestros juguetes cuando no los miramos?. A partir de ahí, nos han llevado a mundos que nunca habríamos imaginado: el interior de nuestra propia mente en Del Revés (Inside Out), el mundo de los muertos en Coco o las profundidades del océano en Buscando a Nemo.
No tienen miedo a los sentimientos
Lo que más admiro de este estudio es que no tienen miedo a tratar temas profundos. Nos han enseñado a aceptar la tristeza, a valorar a la familia por encima de todo y a perseguir nuestros sueños aunque el mundo nos diga que es imposible. Son expertos en hacernos reír a carcajadas y, cinco minutos después, hacernos llorar como si no hubiera un mañana.
En 2006, Pixar se unió oficialmente a la familia Disney, y esa unión ha sido un regalo para todos los fans. Han conseguido mantener su esencia rebelde y creativa, pero con ese toque de magia y calidad que solo Disney sabe dar. Para mí, un mundo sin la lámpara de Pixar saltando al principio de una película sería un mundo mucho más aburrido.
Mi Top 3
Aquí os dejo mi top tres películas de Pixar:
- Ratatouille
- Cars
- Monstruos S.A.












