En Lúmina, nunca es completamente de día ni de noche.
Las plantas brillan con luz propia, y cada paso dentro del bosque parece llevarte a un lugar distinto.
Qué ver:
Árboles que cambian de color según tus pensamientos Caminos que aparecen y desaparecen.
Consejo:
Marca tu camino… o acepta perderte.