Ai Ogura: “No estaba preparado para la MotoGP, ni como piloto ni como persona”
El japonés reconoce errores del pasado, explica por qué rechazó a Honda y señala a Acosta como una de sus referencias en la parrilla
Después de un primer año en el que las caídas y la irregularidad marcaron su adaptación, Ai Ogura empieza a mostrar una versión mucho más consistente en MotoGP. El piloto japonés ya no habla desde la incertidumbre, sino desde la experiencia acumulada. Y eso se nota.“Este año me siento mucho más a gusto sobre la moto, mucho más fuerte”, admite sin rodeos. No es solo una cuestión de sensaciones, sino de comprensión: ahora entiende mejor la categoría, la exigencia y cómo sacar partido a su Aprilia RS-GP.Pero el camino hasta aquí no ha sido sencillo. Ogura no esquiva la autocrítica al recordar su complicado 2023. Una lesión antes de arrancar el curso le condicionó, sí, pero no se esconde detrás de eso. “No estaba afrontando las cosas de la manera correcta. No estaba pilotando bien”, reconoce. Aun así, lejos de quedarse con lo negativo, se queda con el aprendizaje: fue, probablemente, el año que más le hizo crecer.En ese proceso también hay decisiones que marcan carreras. Una de ellas fue decir “no” a Honda Racing Corporation cuando tuvo la oportunidad de dar el salto antes de tiempo. “No estaba preparado, ni como piloto ni como persona”, explica. Una sinceridad poco habitual en un paddock donde muchas veces se acelera más de la cuenta.El tiempo le dio margen para elegir mejor. En 2024, ya con otra perspectiva, optó por Aprilia en un momento en el que el proyecto italiano ofrecía más garantías que Honda, entonces en horas bajas. No era solo cuestión de moto, también de contexto.Cuando mira a su alrededor en la parrilla, Ogura no se queda en tópicos. Observa, analiza y aprende. Le llama la atención la frenada de Pedro Acosta, a quien señala directamente como uno de los que más le ha impresionado. Sobre Marc Márquez, en cambio, prefiere no reducirlo a una sola virtud: su talento es demasiado amplio para encasillarlo.También hay espacio para los ídolos de juventud. Ogura recuerda con admiración a Jack Miller, especialmente en su etapa en Moto3. “Sus frenadas eran increíbles”, apunta, como quien todavía guarda algo de aquel fan que fue.
Con todo, el japonés tiene claro que aún no ha tocado techo. La clasificación sigue siendo su asignatura pendiente, el punto donde necesita dar un paso adelante si quiere pelear más arriba.
En cambio, tiene confianza en su ritmo de carrera, sobre todo en los giros finales, donde suele crecer.Sin grandes discursos ni promesas exageradas, Ogura avanza paso a paso. Y en una categoría donde todo va al límite, esa combinación de autocrítica, paciencia y evolución puede ser justo lo que necesitaba para asentarse definitivamente
