Los videojuegos narrativos ponen el foco en contar historias profundas, emocionales o cinematográficas. En estos juegos, la jugabilidad sirve como medio para avanzar en la trama y conectar con los personajes.
Un ejemplo destacado es The Last of Us, que combina supervivencia con una historia emotiva sobre la relación entre sus protagonistas en un mundo postapocalíptico. También destacan títulos como Red Dead Redemption 2, conocido por su mundo abierto y su narrativa rica en detalles.
Estos juegos buscan generar empatía, reflexión y una experiencia inmersiva más cercana al cine interactivo.
