Mazda es una marca famosa por haber apostado por un motor diferente a los demás: el motor rotativo o Wankel. Era un motor asociado con la carrera espacial y un motor futurista el cual quería presentar el prestigio y avance de la marca, este motor era usado anteriormente en la industria de la aviación. A diferencia de los motores normales que usan pistones que suben y bajan;

este motor usa un rotor que gira de forma uniforme sobre un piñón, generando 3 fases de combustión, lo que hace que el coche vibre menos y suba de revoluciones con mucha suavidad. Pese a consumir más aceite es respetado por su idea de diseño y fiabilidad, pese a que actualmente muy pocos mecánicos sepan darle servicio a un motor así. En su época fue un gran avance tecnológico.
El primer coche Mazda en usarlo fue el Mazda Cosmo Sport del 1967; pese a que no vaya a centrarme en desarrollar este coche, quiero recalcar su diseño futurista y su importancia.
Pero el modelo que se convirtió en leyenda fue el Mazda RX-7. Este deportivo era muy rápido y ligero porque su motor ocupaba poco espacio, lo que permitía que el coche estuviera muy bien equilibrado y fuera muy fácil de conducir en curvas. El RX-7 sigue siendo hoy un icono porque demostró que se podía hacer un coche increíble usando una mecánica distinta.
