El llamado barriado de “Las Chabolas” en La Camocha forma parte de la historia más humilde y dura del crecimiento del entorno minero. Surgió en las décadas centrales del siglo XX, cuando la actividad de la mina atrajo a numerosas familias trabajadoras desde otras zonas de Asturias y de España. Ante la falta de viviendas suficientes y adecuadas, muchas de estas familias levantaron construcciones precarias, conocidas como chabolas, hechas con materiales básicos como madera, chapa o ladrillo reutilizado.
Este tipo de asentamiento reflejaba las condiciones de vida difíciles de la época: escasos recursos, servicios limitados y una urbanización improvisada. Sin embargo, también fue un espacio donde se desarrolló una fuerte solidaridad vecinal. Las familias compartían lo poco que tenían, creando una comunidad muy unida que se apoyaba mutuamente frente a las dificultades.
Con el paso del tiempo, y especialmente a partir de los años 60 y 70, se fueron impulsando políticas de mejora urbana y construcción de viviendas más dignas. Muchas de aquellas chabolas desaparecieron progresivamente, siendo sustituidas por barrios obreros planificados. Hoy en día, el barriado como tal ya no existe, pero permanece en la memoria colectiva como un símbolo de los orígenes humildes y del esfuerzo de las generaciones que levantaron La Camocha.